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No se puede bajar la guardia ante basureros e invasiones

Por Hugo Penso Correa

El Aeropuerto Internacional Ernesto Cortissoz es una infraestructura estratégica para el Caribe colombiano. Miles de pasajeros y toneladas de carga dependen diariamente de sus operaciones seguras. Por eso resulta preocupante que, a pesar de los esfuerzos reiterados, persistan amenazas en sus inmediaciones que comprometen la seguridad aeronáutica: basureros a cielo abierto que atraen aves carroñeras y actividades ilegales de parcelación de lotes en zonas restringidas.

El boletín del Edumas (Establecimiento de Desarrollo Urbano y Medio Ambiente de Soledad) del 31 de marzo de 2026 es claro y oportuno. Durante una inspección rutinaria en la cabecera norte del aeropuerto, específicamente en el barrio Ciudad Cortissoz, se detectaron nuevas actividades de parcelación de lotes. Estas acciones no solo violan la normatividad urbana, sino que representan un riesgo potencial para el despegue y aterrizaje de aeronaves. No es la primera vez: en febrero ya se había visitado el sector por denuncias de descapote. El gerente del Edumas, arquitecto Carlos Pertuz Saavedra, hizo un llamado necesario a la comunidad para que esté vigilante y evite que estos lotes —destinados formalmente al uso del terminal aéreo— sigan siendo ocupados o mal utilizados.

Este problema se suma a una amenaza aún más persistente y conocida: los vertederos ilegales de basura en las zonas aledañas. Estos basureros atraen bandadas de aves que pueden provocar impactos con las aeronaves (bird strikes), con consecuencias que van desde daños materiales graves hasta situaciones de riesgo real para la vida de tripulantes y pasajeros. En semanas recientes, las autoridades han retirado más de 220 toneladas de residuos y erradicado varios puntos críticos, activando planes de contingencia en articulación con la Aerocivil. Sin embargo, la recurrencia demuestra que la solución no es solo operativa, sino también cultural y de control territorial permanente.

La Secretaría de Gobierno Municipal, a través del secretario Carlos Valencia Muñoz, ha reiterado el compromiso institucional: no se permitirán construcciones ni ocupaciones que generen riesgos para la aviación, y se fortalecerán los controles con las Inspecciones de Convivencia y Paz. Es una postura correcta. Proteger el espacio público y el orden territorial alrededor del aeropuerto no es un capricho burocrático; es una obligación ineludible para salvaguardar vidas y la conectividad de la región.

La Alcaldía de Soledad, bajo la actual administración, está actuando con responsabilidad al mantener inspecciones rutinarias, operativos conjuntos con la Policía Nacional y un enfoque preventivo. No obstante, estas acciones deben ser sostenidas en el tiempo y reforzadas. Se requieren:Mayor vigilancia permanente en la cabecera norte y otros puntos críticos.

Articulación más estrecha con la Aerocivil y otras entidades para erradicar definitivamente los basureros ilegales.

Campañas pedagógicas fuertes dirigidas a la comunidad para desincentivar la disposición inadecuada de residuos y las invasiones.

Sanciones ejemplarizantes contra quienes promuevan parcelaciones o botaderos ilegales.

La seguridad aérea no admite improvisaciones ni tolerancias. Un solo incidente por impacto de ave o por interferencia en las zonas de aproximación puede tener consecuencias trágicas. Soledad tiene la oportunidad —y la responsabilidad— de liderar un modelo de control urbano que proteja su aeropuerto, genere confianza en los usuarios y demuestre que el desarrollo municipal puede ir de la mano con el orden y la prevención de riesgos.

Es positivo que se estén realizando estas inspecciones y operativos, pero el verdadero éxito se medirá en la reducción efectiva y sostenida de los focos de riesgo. La ciudadanía debe apoyar estos esfuerzos reportando irregularidades, mientras las autoridades mantienen el pie en el acelerador. No se puede ni se debe normalizar que basureros e invasiones sigan poniendo en jaque una infraestructura tan vital como el Ernesto Cortissoz.

Proteger el aeropuerto es proteger el futuro de Soledad y del Caribe. Las acciones actuales van en la dirección correcta; ahora corresponde profundizarlas y hacerlas irreversibles.

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