El paso de Junior de Barranquilla por la fase de grupos de la Copa Libertadores terminó de la peor manera. El cuadro “tiburón” cerró su participación en el Grupo F con una dura goleada 4-1 de visitante ante Palmeiras, lo que confirmó su eliminación del torneo continental y, además, lo dejó sin posibilidades de acceder al repechaje de la Copa Sudamericana.
El conjunto rojiblanco finalizó último de su zona con apenas 4 puntos en seis partidos disputados, muy lejos del rendimiento mostrado por sus rivales. El grupo fue liderado por Cerro Porteño y Palmeiras, ambos con 11 unidades, mientras que Sporting Cristal terminó tercero con 6 puntos y se quedó con el cupo a la Copa Sudamericana.
Junior llegó a la última jornada con mínimas opciones de alcanzar el tercer lugar del grupo, pero necesitaba sumar y esperar otros resultados. Sin embargo, el equipo volvió a mostrar fragilidad defensiva, poca contundencia en ataque y problemas de funcionamiento colectivo, aspectos que marcaron buena parte de su campaña internacional.
La eliminación deja un balance negativo para el club barranquillero, que había generado expectativa entre su afición tras la conformación de una nómina con experiencia y jugadores de trayectoria internacional. No obstante, el rendimiento en la Copa estuvo lejos de lo esperado y el equipo apenas consiguió una victoria en toda la fase de grupos.
Uno de los aspectos más cuestionados fue el bajo desempeño como visitante y la irregularidad incluso jugando de local, donde Junior no logró hacerse fuerte ni aprovechar el apoyo de de su hinchada para sumar los puntos necesarios que le permitieran pelear la clasificación.
Además de quedar eliminado de la Libertadores, el equipo también desperdició la posibilidad de continuar compitiendo internacionalmente en la Copa Sudamericana, un premio reservado para el tercer lugar de cada grupo. Sporting Cristal aprovechó mejor sus oportunidades y terminó superando al cuadro tiburón en la tabla.
Ahora, Junior deberá concentrarse únicamente en la final del torneo local que jugará ante Nacional de Medellín, mientras la dirigencia, el cuerpo técnico y los jugadores analizan las razones de un nuevo fracaso internacional. La eliminación vuelve a abrir el debate sobre el nivel competitivo del equipo fuera del fútbol colombiano y sobre la necesidad de construir un proyecto más sólido para afrontar torneos continentales.











