Un grupo de 25 mujeres artesanas del municipio participa en un proyecto liderado por el Departamento Administrativo de la Competitividad que busca dignificar la palma de enea y convertirla en un motor de desarrollo productivo y símbolo de pertenencia territorial.
La fibra vegetal, nativa de los humedales de Soledad e icónica en la tradición del Atlántico, es el centro de la formación. A través de una ruta de emprendimiento, las participantes reciben capacitación aplicada para rescatar este material, diversificar su potencial comercial y técnico, y crear piezas únicas con identidad cultural, como bolsos, carteras, sombreros, accesorios y orfebrería textil.
Herminia Navas, una de las artesanas, expresó con entusiasmo el valor de recuperar esta tradición: “Yo llevo a Soledad en mi corazón y en mi arte, siempre quiero mostrarle al mundo nuestra identidad, por eso me siento muy feliz y orgullosa de aprender estas nuevas técnicas con la palma de enea, rescatando esta tradición que es de nosotros, que se consigue acá, se seca y podemos hacer cosas hermosas con ella y mostrarla a nivel intermunicipal e incluso nacional”.
La iniciativa une tradición, creación artística y la búsqueda de un sustento digno. El propósito es que la palma de enea deje de ser solo un elemento del paisaje natural y se consolide como la artesanía insignia de Soledad, impulsando el empoderamiento económico y cultural de las familias del municipio y posicionando el territorio como un referente de innovación y desarrollo sostenible.














