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Barranquilla refuerza acciones para reducir el desperdicio de alimentos

Barranquilla impulsa un conjunto de medidas para disminuir el desperdicio de alimentos y aprovechar mejor los residuos orgánicos, con intervenciones que van desde escuelas y barrios hasta las plazas de mercado.

La estrategia de la ciudad, enmarcada en el programa Barranquilla Limpia y Linda, fue presentada recientemente en el encuentro internacional “Menos es más: Escalar esfuerzos para reducir las pérdidas y el desperdicio de alimentos”, convocado por la FAO, el Pacto de Milán sobre Políticas Alimentarias Urbanas (MUFPP) y la organización Rikolto, en Lima (Perú).

En representación de la administración distrital, la jefa de la Oficina de Servicios Públicos, Dina Luz Pardo Olaya, expuso ante delegados de seis países de América Latina las acciones en marcha y los próximos pasos en aprovechamiento de biomasa y pedagogía ambiental.

“El reto de Barranquilla no es solo recoger la basura, sino evitar que el alimento termine en un relleno sanitario. Estamos pasando del discurso a la práctica en el territorio: articulamos desde las huertas en las escuelas y los barrios hasta pilotos técnicos con el BID en las plazas de mercado. Para planear con rigor necesitamos datos. La verdadera transformación inicia conociendo qué y cuánto botamos desde la fuente”, explicó Pardo.

Huertas urbanas y compostaje en escuelas y barrios

Desde la Gerencia de Desarrollo Social operan actualmente 30 huertas comunitarias, orientadas a la seguridad alimentaria, la producción local y el fortalecimiento comunitario. A ellas se suman 20 huertas escolares, desarrolladas con la organización de recicladores ASOREBAQ. En estas, la huerta y el compostaje forman parte de un mismo ciclo: los residuos orgánicos se transforman en compost que vuelve a nutrir los cultivos. La experiencia busca llevar la economía circular a las escuelas desde la práctica.

La administración también trabaja en la prevención del desperdicio de alimentos en articulación con el Banco de Alimentos, y en proyectos de aprovechamiento de residuos orgánicos y compostaje en los barrios.

Pilotos en mercados públicos y caracterización de residuos

Barranquilla avanza en la renovación de sus mercados públicos con un enfoque ambiental y circular. Con asistencia técnica del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), se preparan dos pilotos —inicialmente en La Magola y El Playón— orientados a la separación en la fuente y al compostaje de los residuos orgánicos generados por los establecimientos de alimentos.

Además, la ciudad se alista para realizar un estudio de caracterización de residuos sólidos urbanos desde su generación. El objetivo es contar con una línea base más precisa que permita orientar acciones por sector, teniendo en cuenta el peso del comercio y de las plazas de mercado en la producción de residuos orgánicos.

A estas iniciativas se suman la planta de biogás del relleno sanitario Los Pocitos, que captura el metano generado por la descomposición de residuos orgánicos, y la planta de tratamiento de residuos orgánicos instalada en el Mercado Público Gran Bazar.

Rebolo Composta: el piloto barrial

Como parte de los compromisos asumidos en las mesas de trabajo de la FAO, Barranquilla ya puso en marcha el piloto barrial de compostaje “Rebolo Composta”, con asesoría de Siembra+ y acompañamiento de la Oficina de Servicios Públicos. El programa fomenta el aprovechamiento de residuos sólidos para producir compost y se extenderá a otros barrios.

En paralelo, se iniciará la caracterización barrial de residuos en pequeños comercios, para medir desde el origen cuánto residuo orgánico se genera, qué parte corresponde a alimentos que pudieron evitarse como desperdicio y cuánto puede aprovecharse.

Con estas acciones, la ciudad busca pasar de la recolección tradicional a un modelo que prioriza la prevención, la medición y el retorno de los residuos orgánicos al ciclo productivo, con el fin de construir soluciones replicables a partir de la experiencia local.

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