En un país donde el trabajo y la explotación infantil siguen siendo heridas abiertas, la Alcaldía de Soledad ha dado un paso decisivo y ejemplar. El pasado 26 de febrero, bajo el liderazgo de la alcaldesa Alcira Sandoval Ibáñez y su Secretaría de Gestión Social, se realizó el Primer Comité Social Interinstitucional del año, consolidando una estrategia articulada que no se queda en buenas intenciones: ya tiene plan de acción, responsables y metas concretas.
En la mesa participaron el Ministerio de Trabajo, el ICBF, la Personería Municipal y las secretarías de Gobierno, Planeación, Salud, Educación y Deportes. El objetivo fue claro: fortalecer la protección integral de niños, niñas y adolescentes mediante prevención, atención oportuna y seguimiento riguroso.
La secretaria Mireya Avendaño lo resumió con contundencia: “Nuestro llamado es a que encontremos niños estudiando, jugando y no trabajando”. Por eso, el plan 2026 incluye tomas constantes en centros comerciales y calles en horarios críticos, intervenciones directas para retirar a menores de situaciones de riesgo y campañas de pedagogía con familias y comunidad, incluso a través de medios digitales.
Este no es un esfuerzo aislado. La Alcaldía ya venía intensificando la búsqueda activa de casos y llamando a la ciudadanía a reportar cualquier situación sospechosa. Ahora, con el comité, se eleva a nivel interinstitucional: cada entidad aporta su expertise —el ICBF en restablecimiento de derechos, el Ministerio de Trabajo en inspecciones, las secretarías locales en educación y salud— para generar resultados multiplicados. Se prioriza la permanencia escolar, entornos protectores y la corresponsabilidad social. Soledad entiende que la niñez no es un tema sectorial: es el eje de todo desarrollo.
Lo admirable es la rapidez y la concreción. En solo dos meses de 2026, el municipio pasó de diagnósticos a un plan operativo con recorridos programados y estrategias de prevención masiva. Mientras otras administraciones se limitan a eventos aislados, aquí se construye una red permanente de protección. La alcaldesa Sandoval ha dejado claro que la defensa de los derechos de la infancia es prioridad irrenunciable: oportunidades educativas, familias fortalecidas y un municipio que rechaza cualquier forma de explotación.
Este compromiso interinstitucional posiciona a Soledad como referente en el Atlántico. Protege a los más vulnerables, reduce riesgos de deserción escolar y construye futuro. Cada niño rescatado de las calles y devuelto a las aulas es una victoria colectiva. La Alcaldía no solo apoya la estrategia: la lidera con hechos, recursos y corazón. En un momento donde Colombia necesita ejemplos de voluntad política real, Soledad está dando la talla. Los soledeños podemos sentir orgullo: nuestra administración no mira hacia otro lado; sale a las calles, convoca aliados y actúa. Porque la verdadera grandeza de un municipio se mide por cómo protege a sus niños.








